Una revisión al año como referencia
Como orientación general, revisar el tejado una vez al año permite detectar a tiempo piezas sueltas, sellados agotados y desagües obstruidos. El mejor momento suele ser el otoño, antes de las lluvias.
Después de un temporal
Viento fuerte, granizo o nevadas pueden desplazar o romper tejas. Tras un episodio así, conviene comprobar el estado de la cubierta.
Señales de alerta
Tejas fuera de su sitio, restos de teja en el suelo, musgo abundante, canalones que desbordan o manchas en el techo de la última planta son motivos para pedir una revisión sin esperar.
